20/10/2025 por Thomas Clark
Ingenieros de la Universidad Estatal de Carolina del Norte (NCSU) han desarrollado un lubricante sólido pionero para facilitar la dispersión de semillas agrícolas, que es biodegradable y no tóxico.
La agricultura moderna, por supuesto, emplea una variedad de equipos para plantar y cosechar cultivos. En muchos casos, las necesidades de lubricantes como el aceite para engranajes y el aceite hidráulico se pueden satisfacer con soluciones basadas en la naturaleza como el Shell Gama Naturelle. Sin embargo, al sembrar mecánicamente, las semillas suelen atascarse en la maquinaria. Para evitarlo, los agricultores suelen mezclarlas con lubricantes sólidos que impiden que se apelmacen o se adhieran. No obstante, en productos comerciales se suelen utilizar microplásticos o talco, lo que puede tener consecuencias ambientales y para la seguridad indeseables.
Martin Thuo, uno de los autores del artículo y profesor de ciencia de los materiales en la NCSU, explicó la motivación detrás del estudio:
Cada vez hay más investigaciones que sugieren que los microplásticos son problemáticos tanto para la salud humana como para el medio ambiente, y queríamos crear un nuevo lubricante que fuera seguro y biodegradable. El resultado es un producto relativamente económico, eficiente y que utiliza materiales sostenibles y fácilmente disponibles.
Esta nueva clase de lubricante sólido se basa en fibras de celulosa de tan solo 10 a 40 micras de ancho y de 0,2 a 2 milímetros de largo. Al ser de origen vegetal, la celulosa es biodegradable, pero para repeler el agua, las fibras también están recubiertas con partículas hidrofóbicas. A simple vista, el resultado final parece un polvo que se puede mezclar con semillas para reducir la fricción entre ellas al entrar en contacto.
También te puede interesar:
Malaysian energy company to collaborate for offshore oil recovery
The state-owned oil and gas giant Petronas recently signed a new memorandum of understanding (MOU).
Independent drillers drive Permian Basin production boost
Following soaring crude oil priced during the Iran conflict, oil producers in the Permian Basin are beginning to ramp up production levels.