29/04/2026 por Joel Thompson
La maquinaria es la columna vertebral de múltiples industrias, desde la fabricación y la producción hasta la generación de energía y la agricultura. Si bien los equipos de alta calidad están diseñados para una larga vida útil y un alto rendimiento, existen contaminantes que pueden afectar drásticamente su funcionamiento. reducir la eficiencia operativa y la vida útil.
Ante todo, el agua es considerada una de las principales causantes de daños y puede provocar diferentes tipos de perjuicios. Este blog lo analizará en detalle.
Óxido y corrosión
En presencia de humedad, oxígeno y ciertos metales, se produce una reacción química que causa oxidación y corrosión. La oxidación vuelve quebradizos los engranajes y cojinetes metálicos, ya que destruye su integridad estructural, lo que puede provocar fallos en los componentes.
Deterioro del lubricante
Desde grasa hasta aceite para engranajes, empresas como Millers y Fuchs Se fabrican lubricantes para proteger las piezas. Sin embargo, los aceites, las grasas y los fluidos pueden contaminarse con agua al exponerse al agua durante su funcionamiento.
La presencia de agua en el aceite acelera la oxidación, lo que provoca la acumulación de barniz y lodo y disminuye la viscosidad. El lubricante, al estar deteriorado, deja de funcionar correctamente y, como consecuencia, aumenta el contacto metal con metal, causando una fricción excesiva y un mayor desgaste de las piezas.
Cavitación y erosión
En sistemas mecánicos donde se utilizan fluidos, pueden formarse burbujas de vapor de agua en zonas de baja presión, las cuales colapsan bajo alta presión. Esto genera ondas de choque que dañan las superficies metálicas de las piezas, provocando picaduras, erosión y microfisuras.
Fallo eléctrico
Cuando los equipos eléctricos entran en contacto con un exceso de humedad, pueden sufrir graves daños. Dado que el agua conduce la electricidad, puede interrumpir la transmisión de datos, provocar cortocircuitos y destruir los componentes electrónicos de los sistemas de control sensibles.
Daños en sellos y juntas
Además de dañar los componentes metálicos, el agua también puede dañar otros materiales. La humedad puede afectar las juntas y sellos de goma, provocando que se hinchen, se degraden o se endurezcan y agrieten, causando fugas en los sistemas.
Crecimiento bacteriano
Los sistemas contaminados con agua suelen experimentar crecimiento microbiano. La humedad crea un terreno fértil para el desarrollo de hongos y bacterias, que obstruyen los filtros, dificultan el flujo de aceite y generan subproductos ácidos que afectan la eficacia de los lubricantes.
Congelación
Finalmente, en condiciones de baja temperatura, el agua atrapada puede congelarse. Esto puede provocar el bloqueo y la rotura de las tuberías instaladas en sistemas neumáticos.
Buenas prácticas para prevenir la contaminación del agua
Existe una amplia gama de productos para proteger la maquinaria de los daños que el agua puede causar, desde lubricantes anticorrosivos que inhiben la oxidación del hierro hasta anticongelantes y fluidos de transferencia de calor que evitan la congelación de los sistemas. Sin embargo, los operarios también desempeñan un papel fundamental en la protección de los equipos. Los lubricantes deben someterse a pruebas periódicas para detectar signos de contaminación por agua y los sistemas deben revisarse regularmente para detectar daños como fugas y corrosión.
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